Viejo pergamino

El cuaderno de los poemas felices, mi viejo pergamino de tiempos salvajes, guarda en su cuerpo el recuento de una juventud que hoy parece historia de otra vida. Hilvana un tiempo de intensa inquietud. Leerlo es como navegar misterios. Es viajar a otras eras o a extraños planetas. El tiempo y la cadencia de los … Sigue leyendo Viejo pergamino

Mujer ciudad

Hubo un milenio, un jardín, una autopistahubo un tiempo de leyenda poblado por mujeres luz.Brotaban las ideas como cristalescaían en cascada eran música y búsqueda sus palabras.Las voces jóvenes como los cuerpos que les cuidaban el almano conocían los colmillos del miedo.En el pecho guardabanluciérnagas encendidas como ciudadesen el vientre, lumbrepromesas de vidacaminos y ventanas … Sigue leyendo Mujer ciudad

Es pura casualidad, señores

Si los ojos son grandes y brillantes, o pequeños, como de ratón, o separados como los de un pez. Si se abrieron al mundo adornados por bosques de pestañas o desdibujados o disparejos. Si la nariz creció más que los pies o guardó armonía con orejas, contorno y entorno, si resultó de recta finura o … Sigue leyendo Es pura casualidad, señores

Magnetismo

Tomó mis manos entre las suyas. Luego mis pulgares. Mientras iniciaba ese contacto tan profundamente humano, fue explicando que todo en nuestro cuerpo es asunto de energía, que nos rige el magnetismo. Somos polos y tenemos polos, dijo. Por otro lado, explicó que en nuestro cerebro hay una suerte de bóveda donde guardamos eventos trascendentales … Sigue leyendo Magnetismo

Seamos novios

«Dígale que me dé el sí» me pide. Estamos con la distancia que el momento dicta en la cola del supermercado. Habla recio, como hablan los que no escuchan bien. «Mire que llevo 5 años pidiéndole que sea mi novia y no se decide.» Él no puede ver mi risa, las mascarillas son otra forma … Sigue leyendo Seamos novios

Desde esta orilla del tiempo

Lo aterrador de ser revolcada y arrastrada por los relajos que celebra el mar es que no sabés si estás saliendo o hundiéndote más. La sal y la arena te raspan y se meten en tus ojos. Su fuerza es, por mucho, superior a cualquier maniobra humana. Si sos niña pequeñita aquello es pánico incendiario. … Sigue leyendo Desde esta orilla del tiempo

Me quedan enormes

En aquella última luz del día fui una niñita inmersa en pánico y dolor descomunales. Me quedaron enormes, aún me quedan grandes. Algo o alguien en mi interior —yo misma, sin duda— corría en dirección contraria, trataba de alejarme de la pérdida monumental, de su muerte. Entre más trataba de huir de la verdad, más … Sigue leyendo Me quedan enormes

Un color particular

La tristeza tiene un color muy particular. Aunque tratemos de camuflarla suelta destellos. Algunos la ven, otros la entienden, y hay quienes van más allá. La miden, la sienten, encuentran la vulnerabilidad que supone. Se acercan, tienden un puente, para bien o para mal procuran algún alivio. Luego se marchan. Y no, no cambia. A … Sigue leyendo Un color particular

Cercanía Pizarnik

Alejandra Pizarnik me queda siempre cerca. Desde que llegó a esta vida que consumo en busca de poemas, sus versos confusos se aproximan a mis interrogantes, las tocan y transforman. A veces las responden. Un libro en la mesa de noche, otros en la repisa de la cabecera o en el tren de poetas que … Sigue leyendo Cercanía Pizarnik

Te arrincona

Un buen libro se te adhiere a la piel, te sacude el centro, detiene tu tiempo. Te arrincona, te transforma, te devora. Un libro con ternura y poder te regala churretes de felicidad, aunque en el proceso también te haga llorar.