Dices que es una obsesión que roza la demencia. Te parece peligrosa. Opinas que tanto y siempre confunde. En mi planeta íntimo no cabe esa preocupación. Demencia, obsesión, peligro, llámalo como quieras.
Para quienes vamos por la vida con un libro acunado en las manos y atado al alma, leer no es obsesión, es pasión. No es demencia, es estado de gracia. No es peligro, es salvación.
