Nombrar

La importancia de nombrar las cosas, de ponerles rostro, de asignar a cada una su lugar, de hacerlo con palabras.

A las emociones, a los anhelos, a los afectos, a los arrebatos.

Nombrar.

Los acontecimientos, las metas, las obsesiones. Las pérdidas.

La diferencia de colocar a cada asunto un nombre.

A los dolores. A las nostalgias. A los encuentros.

La diferencia de palpar sus cuerpos, de asimilarlos en la propia historia. 

Nombrar, nombrarlos. Para no sucumbir, para salir del laberinto. Para comprender.

 

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