Extintos

Llegas espeso, siete de diciembre, inmensamente denso, por la carga de los muchos recuerdos.

Fogatas que respondían a la algarabía infantil con risa de chispas, cuetillos como poporopos, la casa de los abuelos, los buñuelos, verdades grandes de una vida simple.

Aquellos fuegos, hoy extintos, asoman, como fantasmas, en tu ventana de calendario.

Llegas ancho, día de llamas antiguas, para que quepan tantas imágenes sepia,

Amplio, para la vasta memoria.

Sucedes inevitable, cada año, siete de diciembre.

Y me revientan en el pecho los ecos de tus viejas historias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s