Cada 21 de mayo vuelvo y volveré, padre, a sentir aquel aire salado a verlo empujar la tarde, violento para convertirla en noche demasiado pronto. Vuelvo y volveré, padre, a escuchar cómo agoniza el motor a mirar cómo se ahoga la luz sin poder salvarla con mis manos de niña de niña asustada justo … Sigue leyendo Cada 21 de mayo, volveré
Firmadas con sonrisas
A mi hermosa hermana la enfermedad le ha colocado una niña en el alma y cascabeles en la risa. No la he visto desde el principio de este largo temporal. Apenas ha llegado en un par de imágenes firmadas con sonrisa. Penden abrazos en el aire, abrazos que aguardan llorando.
De Cardoza y Aragón
De Cardoza y Aragón aprendo siempre, a caminar las líneas que hay en la mano de mi país, a encontrar la Quinta Estación en los rincones de su poesía, a reiterar que la literatura salva de casi todas las muertes. “...y yo también naufrago prendido a las alas del poema con mis manos y mi … Sigue leyendo De Cardoza y Aragón
Mayo de todas las lluvias
Ha de ser rareza mía, o tal vez le sucede a todas las personas que pierden algún ser querido —muy, muy querido— cuando son niños. Pero tengo la maña de evocar en todo a mi papá. A veces la imagen llega suave y resbalada, otras, busco asociaciones desesperadas. Es una necesidad que se ha intensificado … Sigue leyendo Mayo de todas las lluvias
Tanto querernos
El ejercicio de tanto querernos, corazón,se fragmenta bajo las circunstancias, inevitables,de la distancia.
No hay deseos
Bajo la sombra de tantos días lúgubres, mi cubeta de los deseos terminó de desvanecerse. Ya venía débil, mi quimera. Entró cojeando al nuevo año y su desenlace llegó con la distopía, en lenta estocada. Se hizo invisible mi colección de arrebatos potenciales, su sitio en mis sueños más sólidos quedó vacío. Es curioso, después … Sigue leyendo No hay deseos
De la danza
Nada, pues hoy es el Día Internacional de la Danza, pero este andar por rutas de pandemia ha apagado el tintineo que canta cuerpo adentro. En honor a la fecha, practico un zapateadito. Al menos durante un rato, cierro los ojos a la incertidumbre.
Cada quien en la soledad de su galaxia
En el microcosmos de confinamiento que habito, cada quien sobrevive en una galaxia distinta. La distancia es abismal, el silencio, la suma de todos los silencios que hemos solapado durante años, las palabras tan escasas, como las miradas.
Reencuentro
La pandemia ha traído una dulce ruptura, me estoy divorciando de la reinvención diaria del rostro. Ni rímel ni polvos ni trazos disparejos con delineador. Después de más de un mes de no ponerle nada, nos hemos reencontrado mi cara, los años y yo. Como cuando éramos niños.
La conciencia de que la fragilidad es colectiva no evita la tiradera de palabras o palabrotas, de platos y sartenes, de rudos silencios. Aunque el mundo continúe de rodillas, estamos condenados al eterno desencuentro. #somossapiens




