No me mires

No te quedes viéndome así no deslices tus ojos hielo sobre mi cara desde esa torre tuya desafiante y misericordioso a la vez.   Mi rostro es un minúsculo islote una posdata breve el párrafo de un prólogo pequeño apenas un principio o acaso el final.   Ahí no encontrarás el manantial de mi verdad … Sigue leyendo No me mires

Ausente

¿Cómo llamar a ese estado de mi materia cuando las moléculas que forman el cuerpo que habito dejan de ser sujetos percibidos en el campo visual de quienes viven conmigo? ¿Cómo llamar al estado de visión selectiva de esos individuos?

No cruces esa línea

Pones en duda la calidad de mis recuerdos. Cuestionas la secuencia de escenas, exactas, que de aquella tarde oscura guardo en alguna porción de mi sólida masa encefálica. Dices que los años difuminan los hechos reales, que insertan en sus vacíos imágenes nacidas en el seno de mis atormentadas emociones. Sugieres que a lo mejor … Sigue leyendo No cruces esa línea

Flamenco para atizar el fuego

De acuerdo. Hay  en esta locura por el flamenco, en este ejercicio a destiempo, una pincelada de absurdo. Pero es más denso el brochazo que pinta el gozo de bailarlo.  Aquella facilidad adolescente para memorizar pasos, la coquetería que brotaba de un cuerpo recién evolucionado,  mi joven y despreocupada energía, son todas hoy piezas de … Sigue leyendo Flamenco para atizar el fuego

En clave de activo corriente

Esta lluvia que multiplica su canto sobre el techo del mundo, no es tonada para el  devenir con el que me gano la vida.  La música del agua no se presta para analizar estados financieros,  no se alinea con interpretaciones numéricas, predecibles y repetitivas.   Nada sabe la tempestad sobre presupuestos en inmaculado orden tabular.  … Sigue leyendo En clave de activo corriente

En tu día

En tu día, flamenco mío, agradezco lo que me has regalado. La emoción de niña pequeña en mi primera experiencia de tacones y clavel. El inolvidable Porompompero que puso palmas a mis siete años  y para siempre quedaron como reliquias del único día que mi padre me vio en un escenario.   La disciplina que sembraste en medio de mi torbellino adolescente, tu sonido … Sigue leyendo En tu día

Te invito a bailar

!Qué antojo de escribirte, hombre guapo! Y no para llorarte. Ya has de estar aburrido de ver lloriquear, desde donde sea que descansés, a esta tu hija que se complica la vida por ser más sentimental que práctica. Mejor sería hacerte reír. Para eso te mando una arroba de disparates, hoy que en el calendario … Sigue leyendo Te invito a bailar