Bajo la sombra de tantos días lúgubres, mi cubeta de los deseos terminó de desvanecerse. Ya venía débil, mi quimera. Entró cojeando al nuevo año y su desenlace llegó con la distopía, en lenta estocada. Se hizo invisible mi colección de arrebatos potenciales, su sitio en mis sueños más sólidos quedó vacío. Es curioso, después … Sigue leyendo No hay deseos