La soledad, infinita manifestación

Pillé la victoria francesa de reojo, en un gimnasio desolado. Mi ojo derecho está semi discapacitado, me guiaba el sonido, adivinaba la imagen. Pues nada, yo que me entiendo estupendamente con la soledad sentí rarísimo, un frío nuevo. La de hoy fue puro desamparo. Nadie había cerca para comentar ni preguntar ni celebrar. El ojo … Sigue leyendo La soledad, infinita manifestación