Mirala largo

Hacete un favor, poné los ojos en el rostro de la luna. Mirala largo.

Si tu día ha sido duro o triste o demasiado solitario, si hoy la vida te ha abatido, la de esta noche parece farol, dejá que te procure respiro, el día rudo esta luna te lo alivia.

Si fue lindo y feliz, si llegaste al derrotero cotidiano con el alma en sonrisa, que sea broche de oro de la buena jornada.

Mirala largo, mirala tendido.

Hoy llegó divina.


			

Lo siento

Solo dispongo de mi sentimiento para aterrizar ciertas conclusiones.

No puedo explicártelas desde la razón, lo lamento.

Lo que siento es una combinación visceral de emoción y experiencia. ¿Cómo desmadejarlas para alguien que sin taladrar alma adentro permanece en el plano racional?

Estas certezas están construidas a partir de la memoria, del llanto o de la sonrisa, de las respuestas que el cuerpo ofrece para manifestar lo que padece. Los dolores, los nudos, el deseo, el vértigo, los escalofríos, el orgasmo, la taquicardia, incluso la falta de aire o las ganas de morir.

Desde la ansiedad hasta el éxtasis recorremos la ruta de las cicatrices. A veces con plena conciencia, la mayoría del tiempo en ciega negación.

Imposible explicártelo. Lo siento.

Noción antes durmiente

He tirado la misma toalla muchas veces. Quedo empapada de falsas razones, muerta de frío, desnuda y triste.

Pero hoy me ha iluminado un misterio indescifrable, una noción antes durmiente.

No es cuestión de tirarla, es cuestión de secarme distinto. De arroparme yo misma, de no morir de frío en aguas ajenas.

A los ojos

Ver a los ojos a quien te atiende,
a quien te saluda.

Ver los ojos de quien pide tu ayuda.
Leer su aflicción, sostenerla. No importa la brevedad del momento, lo sentirá.

Sonreír aunque la mascarilla proponga una adivinanza. Sonreír también con la mirada.

Tan fácil,
tan poderoso,
tan necesario.

Palabras

Rozar una felicidad particular y salvaje,
acariciarla en ciertas lecturas,
en conversaciones irrepetibles.

¿Cómo no amar las palabras?

Si la felicidad es un fuego breve proclive a la escasez.

Otras alegrías

Las otras alegrías, quedarte con ellas o permanecer en ellas.

Grabar dentro de su imagen lo que fuiste cuando sucedieron, lo que sentiste mientras duraron.

Crearles una rúbrica a donde volver, convertirlas en asidero.

A las otras alegrías, aunque hoy sean solo el recuerdo de coincidencias inesperadas y silenciosa certidumbre, construirles un íntimo altar.

Algo así.

#enpocaspalabras