En aquella última luz del día fui una niñita inmersa en pánico y dolor descomunales. Me quedaron enormes, aún me quedan grandes. Algo o alguien en mi interior —yo misma, sin duda— corría en dirección contraria, trataba de alejarme de la pérdida monumental, de su muerte. Entre más trataba de huir de la verdad, más … Sigue leyendo Me quedan enormes
