¿Cuándo?

La esperanza desesperada 
de volver a abrazarte,
de colocar tus manos en el corazón de las mías.

La impaciencia aguda de no saber cuándo, de nuevo,
la piel será refugio seguro.

La ilusión de abrir una puerta nueva en el tiempo
la incertidumbre de encontrar en su umbral
la misma, vieja,
necesaria prudencia de guardar distancia.

El desconcierto.