Una noche, dos idiomas

Sobre las notas de un piano viajan plácidas las ideas. Se desplazan de un Balance General hacia la laguna iluminada de un libro. De una historia creada con la solidez que habita los números vuela a otra escrita con el misterio de las pasiones humanas.

Plena se desmadeja la noche, vestida de melodía sonríe en su oscuridad. Mis neuronas como luciérnagas, la imaginación, cómplice de un pentagrama que pende perenne de la luna.

Horas nocturnas como tantas otras, son de números y son de palabras.

Y en el puente que une a ambos lenguajes, una mujer baila al compás de una hermosa banda sonora, dueña de su propia leyenda.