Hermana del fuego

Porque me reconozco mortal,
fiel a la condición humana,
común en mi pequeñez
susceptible a tormentas o ternuras.
 
Porque nací adicta a la curiosidad y al asombro.
 
Porque soy frágil
una partícula exigua en el cosmos
vulnerable como tú.
 
Porque crecí consciente de mi imperfección,
de la brevedad de mi tiempo
de la levedad de mi ser.
 
Porque soy hija del agua,
hermana del fuego
femenina por los cuatro costados,
 
vivo y muero
caigo y resurjo
agradecida siempre por mi índole 
de mujer efímera.