Noches sin dormir

Crecen los tentáculos del insomnio dentro de mi cabeza, se mueven a sus anchas desarmando el reposo de todas mis habitaciones mentales, empujan a mis ojos por la espalda.

Cuentan leyendas de miedo y, desde la caverna de una carcajada atómica, me recuerdan que mis hijos están lejos, muy lejos, tan lejos.