Sueño

Sueño con el día en que esta estampa, tan común en mi ciudad, sea vieja leyenda, que corran tiempos distintos para el talento de este muchacho.

El escenario de sus malabares será un teatro, con telón y luces y una orquesta magnífica acompañando su acto. Su dinero no dependerá de limosnas arbitrarias. Será digno, un sueldo merecido porque la taquilla que pagaremos por  disfrutar  su espectáculo será abundante. Conocerá la gloria de los aplausos que un público satisfecho le dará con gusto. Lo suyo será una carrera, un oficio. Un empresario creerá en él y su habilidad.

Tendrá un hogar y comida sobre su mesa. Podrá dormir, sus preocupaciones cotidianas no serán angustias de sobre vivencia. Buscará nuevos actos, aprender para renovar su arte. Participará  en el trajín de una ciudadanía que produce y crece. Así soñamos muchos, con ambiciosa fantasía.

Ojalá los dones y doñas de las pancartitas lo sepan y compartan y comprendan que, o las cosas las hacemos de otra manera, o todas nuestras esquinas serán tristes circos sin sueldo ni aplausos ni futuro. 

No cerrés los ojos

No escuchés Mariage de amour 
así, hermoso
naciendo libre en el vientre madero
de un piano
mientras dos manos bailarinas lo acarician
hasta hacerlo llorar.
 
Si la noche es oscura y gigante y cruelmente bella
gracias a la luna
no
no caigás en la trampa musical de Mariage de amour.
 
No la escuchés si te sentís inmensa
irremediable
tristemente solitaria
toda tú un acorde a destiempo.
 
No, no oigás un solo compás
si la bruma de la soledad sacude tu interior
desesperada
en busca de una ventana dentro de tu pecho
para huir rumbo a otras densidades.
 
No te enredés en sus hilos de escalas
ni en sus lingotes blancos y negros
si el libro que descansa en tu regazo
y bebés con la mirada húmeda
te habla de ese asunto extraño
al que llaman amor.
 
Y si su belleza te arrastra
y si su trino melancólico se vuelve parte de tu cuerpo
y si no es posible evitarla
escuchala
consciente de los estragos
sentimentales
que viajan en su pentagrama
como proyectiles en cámara lenta
para anidar en el lado oculto de tu corazón.
   
Si no hay remedio, escuchala
pero por favor
no importa cuánto te lo pida el sentimiento
o la oscuridad
o la memoria
por favor
si esta noche de belleza cruel
necesitás que Mariage de amour invada tus confines
no
no    cerrés     los     ojos.