Para apaciguar quebrantos

Ha vuelto la luna. Suculenta,

tan hermosa.   


Es precisa nuestra luna blanquecina, 
sabe que estamos al borde del precipicio
 y regresa como un milagro.


Con luz, porque vio tinieblas, 
cercana porque adivinó soledades. 

Prometedora, 
para que bocas nuevas se besen.  
Serena para apaciguar quebrantos. 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s